La imposición histórica del castellano: una cronología documental

El Miradoriu | Ramón d'Andrés

En 2001, en la entrega del Premio Cervantes al escritor colombiano Álvaro Mutis, el rey Juan Carlos I dijo en su discurso:

«Nunca fuela nuestra, lengua de imposición, sino de encuentro; a nadie se le obligó nunca a hablar en castellano: fueron los pueblos más diversos quienes hicieron suya, por voluntad libérrima, la lengua de Cervantes».

Y se quedó tan pancho.

Este es uno de los eslóganes que al nacionalismo lingüístico español más le gusta airear a los cuatro vientos: eso de que la expansión del castellano ha sido un proceso totalmente natural en el que no se forzó a nadie. Según esta fábula, el castellano se habría expandido a costa de otras lenguas por estos motivos: (a) «por su cara bonita», es decir, porque, como código lingüístico, estaría dotado de ciertas excelencias que lo harían muy fácil de aprender, además de su sonoridad, su versatilidad, etc.; (b) porque los…

View original post 7.024 palabras máis

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair /  Cambiar )

Google photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google. Sair /  Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair /  Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair /  Cambiar )

Conectando a %s